Abrazo a la cima

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Aguada con un gran juego colectivo derrotó a Hebraica en cifras de 98 a 87. La baja por lesión de Gustavo Barrera fue suplida con la entrega de todo el plantel, liderados por un exuberante Diego García.

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 JAVIER NAVASCUÉS / jnavascues@somosaguada.com

Era un partido muy especial. Por enfrentar al actual campeón y candidato a repetir. Por la baja sensible del “Panchi” Barrera. Por la vuelta al estadio propio de Leandro García Morales. Y así lo encaró el plantel y la hinchada, que colmó una vez más las tribunas.
Los primeros minutos el rojiverde sufría el fácil rompimiento de la primera línea defensiva, lo que generaba puntos fáciles para la visita y el enojo del entrenador. El perímetro fue el arma que encontró Aguada para tomar una pequeña ventaja y administrarla durante todo el primer chico. Es que la defensa asfixiante que hacía Macabi sobre Smith hizo que fuera casi imposible que el extranjero tuviera la gravitación que lo caracteriza en el juego interno.

En el segundo cuarto Aguada corrigió en defensa y no permitió puntos tan fáciles. A esto hay que sumarle la gran y desgastante defensa que hizo Federico Pereiras sobre García Morales, limitando mucho el accionar del escolta. Parodi no estaba claro y las ofensivas macabeas ya no eran tan claras. Apareció Curtis con alguna conversión en ofensiva, pero siempre teniendo el tiro exterior como recurso más utilizado.
Sin embargo algunas pérdidas en ataque fueron aprovechadas por la visita, llevando a que tomaran el comando del marcador previo al descanso largo.

Para el complemento Aguada empezó a hacerse más fuerte en el juego interno, ahora sí con un Smith clave, secundado por Curtis. Pereiras continuaba marcando muy bien a García Morales y también aportaba sus puntos en ofensiva. Barriola cada vez que ingresó no desentonó, y sumó su valorable aporte en ambos lados de la cancha. Todo esto bajo la batuta de Diego García, que jugó un enorme partido.

En el último cuarto a falta de 7 minutos, y cuando Aguada tenía una ventaja de 9 puntos, se da la expulsión de García Morales por una supuesta zancadilla al juez Pastorino. Fue una jugada rápida donde el juez interpretó agresión. Solo Leandro sabe si fue así o un choque casual. Lo cierto es que esto le dio un respiro al rojiverde. Por más que Hicks continuaba luchando con Izaguirre para mantenerse en partido, la diferencia sería indescontable.

Aguada quedó como uno de los líderes de la Liga Uruguaya. El nivel y la entrega del equipo contagia a todos. El hincha tiene en qué fomentar su ilusión.

Aguada 98 Hebraica 87 / Estadísticas del encuentro

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