Recalculando

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Aguada cayó derrotado en su visita a Villa Biarritz en cifras de 87 a 81, por la segunda fecha del Clasificatorio. No repitió lo mostrado en el debut, tuvo un segundo cuarto para el olvido y a la postre lo pagó muy caro.

JAVIER NAVASCUÉS / jnavascues@somosaguada.com

Es una derrota que duele. Por los antecedentes de ambos equipos. Aguada dejó una muy buena imagen tras la victoria clásica. Y Biguá tuvo más dudas que certezas pese a su triunfo ante Cordón. Pero en la noche de ayer las cosas cambiaron.

Es que el aguatero se sintió incómodo desde el inicio. Biguá comenzó a dañar en el poste bajo con un buen trabajo de Glenn y Borsellino. Smith se encontraba solo en la defensa de la pintura, ya que Buljan (quien tuvo una floja actuación) era llevado hacia el perímetro dejando desguarnecida la zona bajo el aro.

Al igual que en la defensa, Aguada estaba perdiendo la batalla en el juego interno. Smith era la única carta, pero estaba bien controlado. Barrera no podía romper la primera línea y eso dificultaba generar el pase extra que tanto rédito le dio al equipo en su debut. Barriola tampoco encontraba su juego, el tiro exterior estuvo en el debe (0/6 en el primer cuarto) y se veía que la noche iba a ser complicada. Pero no esperábamos que lo fuera tanto. Smith fue sancionado (injustamente) con un técnico  y llegó a su tercera falta.

El segundo cuarto fue dantesco. Sin ideas en ofensiva, el “Hechicero” buscó variantes desde el banco pero sin resultados. Se decidió preservar a Smith y eso fue fatal. Biguá con un juego dinámico, logró habilitar muy bien a sus internos que dañaban sin oposición alguna.

Osamani lideraba un equipo que dominaba el trámite y el ánimo. Aguada extrañaba a Smith (quien vio todo el segundo cuarto desde el banco), no lograba plasmar un patrón de juego y abusaba del tiro exterior. Lo lógico se dio. Un parcial de 23-9 en diez minutos es demasiado. Darlo vuelta sería un trabajo durísimo, que a la larga no se llevaría a cabo.

Para la segunda mitad el equipo cambió al menos en la intensidad defensiva. Diego García con su ingreso pudo poner cierto freno en la elaboración del juego en el rival. La doble base con Barrera dio buen resultado en el funcionamiento. Algunas pelotas perdidas del local, más algún tiro exterior que comenzó a entrar, y el retorno de Smith (quien tuvo que lidiar con que le pitaran la cuarta falta ni bien empezado el período), lograron acortar la diferencia. La gente, que apoyó en todo momento, se hizo sentir más que nunca en la noche y empujaba al equipo.

Pero la distancia nunca podía acortarse. Cada vez que Aguada lograba ponerse a cuatro puntos (algo que sucedió varias veces) aparecía algún tiro exterior del local, sea de Osimani o de Brause, para abrir nuevamente una distancia considerable. Demian Álvarez apareció con tres triples al hilo para volver a acercarse en el marcador. Pero no fue suficiente. El último cuarto fue muy friccionado y cortado. Situación que le servía a Biguá, que logró mantener la ventaja a base de libres en los últimos minutos del encuentro.

Aguada perdió una hermosa oportunidad de ponerse a la cabeza de la tabla, teniendo en cuenta que el rival no es de los más poderosos del certamen. Ahora toca el viernes recibir en nuestro Estadio Propio a Defensor Sporting. Un encuentro de por sí muy difícil. Se necesitará que el equipo corrija los errores cometidos y revierta la imagen que dejó anoche. La gente se encargará de hacerles sentir la localía, tanto a propios como extraños.

Aguada 81 Biguá 87 / Estadísticas del encuentro 

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